Crisis Covid – 19 y la caída brusca de negocio. ¿Qué podemos hacer para remediarlo?

Enviado por Eduardo Oliveir..., el 08/05/2020 - 06:14

Muchas empresas se encuentran hoy en día en una situación similar: caída brusca de la facturación y una reducción de costes insuficiente para mantener el cash flow en niveles de tranquilidad y seguridad. Una vez superada la fase crítica de la pandemia no parece que los niveles de negocio vuelvan rápidamente a los previos a la crisis sanitaria.

El impacto económico aparenta ser de mayor calado que la de 2008, pero a diferencia de entonces, los Gobiernos, las Entidades Multilaterales, los Bancos, las Grandes Empresas, etc., todos, son plenamente conscientes de la gravedad del momento y, por ello, se esperan acciones rápidas, coordinadas y contundentes que intentarán mitigar esta situación.

Tipos de instrumentos a aplicar

En un primer momento, las Autoridades Nacionales ponen sobre la mesa dos tipos de instrumentos:

  • Mecanismos urgentes para disminuir los costes de las compañías. Se ha empezado con los ERTES, pero en un futuro seguro que aparecen sistemas más “sofisticados”.

  • Líneas financieras con apoyo estatal para apoyar la liquidez de las compañías que tienen necesidades en este sentido, a modo de crédito puente hasta que el negocio se haya recuperado.

En esta situación las empresas deben buscar aceleradamente negocio, y la alternativa internacional seguirá siendo muy relevante y necesaria. Aquí hay que tratar de aplicar el objetivo último de la financiación estructurada de operaciones: financiaciones sin recurso. Es decir, buscar estructuras de financiación para cada operación donde los financiadores no requieran de la garantía de la empresa exportadora, y por consiguiente no afecte a su balance.

¿Qué alternativas de financiación tienen las empresas a su alcance?

Las opciones que tenemos son las siguientes:

1. Apoyo Bilateral: diferentes entidades gubernamentales españolas van a incrementar la capacidad financiera de sus productos para las empresas españolas. Si los proyectos y operaciones son buenos y están bien desarrollados, no va a existir ningún problema en cuanto a los importes disponibles en los diferentes instrumentos. Aquí destacaría tres Instituciones:

  • CESCE: quizá va a ser la más activa en la toma de riesgos internacionales que permitan las financiaciones sin recurso

  • ICO: muy importante respecto a las inyecciones de liquidez

  • COFIDES: va a facilitar en mayor medida la financiación de las operaciones de inversión en el exterior.

2. Apoyo Unión Europea: la UE va a facilitar apoyos directos a determinados sectores (movilidad eléctrica, mitigación cambio climático, renovables, etc.), y también va a promover operaciones europeas en las regiones llamadas emergentes (los países africanos y latinoamericanos van a recibir facilidades financieras para que desarrollen operaciones de infraestructura, agricultura, minería, renovables, etc.). Dentro de la UE va a ser muy importante el papel de Banco Europeo de Inversiones (BEI) para apoyar operaciones dentro de la UE y fuera de la UE.

3. Bancos Multilaterales: el Banco Mundial, como hizo después de la Segunda Guerra Mundial, va a ser una herramienta fundamental para la reconstrucción. Como ahora la destrucción es más económica y empresarial que material, va a favorecer con muchos recursos financieros, al sector privado en sus operaciones en los países emergentes. Junto con el Banco Mundial, tenemos a los bancos regionales de desarrollo que tienen capacidades billonarias en sus zonas de actuación: África, Latinoamérica, Asia, etc. Hay que contar por ello con el Banco Interamericano de Desarrollo, Banco Africano de Desarrollo, Banco Asiático de Desarrollo, Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo, Banco Islámico de Desarrollo, Banco Asiático de Infraestructuras, etc. etc. Es una larga lista donde son todos los que están, pero no están todos los que son. Todas estas entidades van a volcarse para financiar operaciones y proyectos de forma acelerada.

4. Bancos Comerciales: este sector sufrió en sus carnes la crisis de 2008 y frenó en seco su capacidad de financiación entonces. Esto no va a ocurrir en esta crisis del covid – 19. Su situación en el punto de partida de esta crisis es mucho mejor (no son parte de la crisis como en 2008), y además los reguladores van a facilitar sus operaciones a través de la relajación de los requerimientos de capital y provisiones. Adicionalmente los actuales gestores de los bancos son muy conscientes de la pérdida de prestigio que les ocasionó la crisis anterior y buscarán tomar medidas que mejoren el apoyo financiero a sus empresas clientes, con una mayor proactividad, entendimiento de las operaciones e imaginación.

5. Seguros Privados: las grandes aseguradoras mundiales (Zúrich, Axa, AIG, etc.) activas en el campo del seguro de crédito a la exportación van a tener un papel relevante también a la hora de facilitar la cobertura de riesgos y, en consecuencia, que las empresas puedan obtener financiaciones sin recurso en sus operaciones y proyectos.

6. Mercado de Capitales: no olvidemos que en este entorno de alto riesgo los inversores a través de los diferentes participantes que conforman el mercado de capitales van a tratar de entrar en las operaciones que vayan surgiendo. Las family office, fondos de private equity, los hedge funds, los business angels, etc. van a ser muy activos en las oportunidades de negocio que vayan surgiendo, de acuerdo con su perfil de riesgo. Hay que tener en cuenta que todos los vehículos antes citados, tienen una capacidad financiera importante, pero poca capacidad de desarrollo de negocio, por lo que están muy dispuestos a entrar en proyectos y operaciones que hayan sido desarrollados en las fases preliminares por una determinada empresa.

En resumen, la gran crisis económica que está produciendo el covid-19, requiere de estrategias muy activas de generación de negocio, que tenga siempre en cuenta los instrumentos y facilidades financieras disponibles para las empresas de todos los tamaños. La financiación estructurada sin recurso se constituye en la palanca esencial para poder incrementar las ventas y por lo tanto la facturación. Hay que estar muy atentos para analizar, entender e intentar aplicar, todos los productos financieros disponibles, con el objetivo de recuperar los niveles de facturación.