En el mercado laboral en 2026 es más competitivo que nunca. Por ello, conseguir la primera oportunidad profesional sigue siendo un reto para los recién graduados. Sin embargo, las prácticas curriculares o extracurriculares no deben verse como un simple trámite académico, sino como una oportunidad.
Convertir esa experiencia temporal en un contrato indefinido es un objetivo realista si sabes cómo posicionarte. Las empresas invierten tiempo y recursos en formar a sus becarios; su escenario ideal es retener a aquellos que demuestran ser un activo valioso. A continuación, desglosamos las estrategias clave para dejar de ser "el becario" y convertirte en un profesional indispensable para la organización.
La actitud que marca la diferencia: de estudiante a profesional
Profesionalismo estratégico
Asume tu beca como tu primer empleo real. La puntualidad y la vestimenta adecuada se dan por sentadas; el verdadero profesionalismo se demuestra a través del sentido de la responsabilidad (ownership). Cumple con los plazos, comunica de forma clara y estructurada, y trata cada tarea, por pequeña que sea, con el máximo rigor.
La primera impresión abre la puerta, pero es la consistencia en tu ética de trabajo la que convence a un mánager de que puede confiar en ti para proyectos críticos.
Proactividad orientada a resultados
Limitarte a ejecutar lo que te asignan te mantendrá en la zona promedio. Si terminas tus tareas, no esperes pasivamente la siguiente instrucción: observa tu entorno, identifica ineficiencias y propón soluciones.
Si un proceso manual puede automatizarse o un reporte puede mejorarse, toma la iniciativa. Ser un solucionador de problemas es la competencia transversal más valorada por los empleadores actuales.
Planificación y gestión de expectativas
Alineación desde el día uno
En tu primera semana, solicita una reunión de alineación con tu supervisor. El objetivo es aclarar expectativas, definir tu rol y establecer objetivos a 30, 60 y 90 días. Pregunta directamente: "¿Qué hitos debería alcanzar para que consideréis que mis prácticas han sido un éxito rotundo?". Esto no solo te da una hoja de ruta clara y medible, sino que proyecta una imagen de madurez y ambición profesional.
| Actitud pasiva (Riesgo de no contratación) | Actitud proactiva (Perfil contratable) |
|---|---|
| Espera a que le asignen tareas. | Pide más responsabilidad cuando termina su trabajo. |
| Se enfoca solo en la teoría aprendida. | Adapta su conocimiento a las necesidades del negocio. |
| Evita hacer preguntas por miedo a parecer inexperto. | Hace preguntas estratégicas para entender el "por qué". |
| Espera a la evaluación final para saber cómo lo hace. | Solicita feedback continuo para corregir el rumbo. |
Ejecución y visibilidad de tu trabajo
Asume proyectos de valor
Un buen programa de prácticas debe ofrecerte exposición a la realidad del negocio. No te conformes con tareas administrativas o rutinarias. Cuando te sientas cómodo con lo básico, pide involucrarte en proyectos core del departamento.
Demostrar tu capacidad para manejar responsabilidades que impactan directamente en los resultados del equipo (KPIs) es el argumento más fuerte a favor de tu contratación.
La retroalimentación como herramienta de mejora
El aprendizaje se acelera cuando eres receptivo a la crítica constructiva. No esperes a la evaluación final de la universidad o de recursos humanos para pedir feedback. Programa breves puntos de control quincenales o mensuales con tu responsable. Esto demuestra madurez, un deseo genuino de crecer y te permite corregir errores antes de que se conviertan en hábitos.
Networking estratégico interno
De colegas a "sponsors"
Hacer tu trabajo excepcionalmente bien no siempre es suficiente si nadie lo sabe. Es fundamental construir relaciones sólidas dentro de la empresa. Participa en las dinámicas del equipo, tómate un café con profesionales de otros departamentos e interésate por sus áreas.
Busca no solo mentores que te aconsejen, sino sponsors: figuras de autoridad dentro de la empresa que conozcan la calidad de tu trabajo y estén dispuestas a abogar por tu contratación cuando se abra una vacante.
Integración en la cultura corporativa
Antes y durante tus prácticas, analiza la cultura organizacional. ¿Es una empresa jerárquica o de estructura plana? ¿Valoran la rapidez y la agilidad o la perfección y el análisis detallado? Alinear tu estilo de trabajo con los valores y ritmos de la empresa facilita tu integración. Un candidato que ya encaja culturalmente (cultural fit) ahorra a la empresa meses de adaptación y reduce el riesgo en la contratación.
Transformar tus prácticas en un empleo indefinido es un proceso que requiere estrategia, ejecución impecable y habilidades relacionales. Al aplicar estas pautas, dejarás de ser un estudiante de paso para convertirte en una inversión en talento que la empresa no querrá dejar escapar.
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