Antonio Serrano Alarcón
Inicie el MBA con 39 años, con un propósito, refrescar mi percepción en la dirección empresarial y actualizar mi formación. Estoy trabajando desde los 22 años, en diferentes departamentos hasta llegar a la gerencia y necesitaba una actualización, tras varias propuestas me decidí por este MBA, quedando muy satisfecho y consiguiendo una nueva forma de ver la empresa, los negocios, las relaciones humanas y las oportunidades que tenemos de mejorar cada día.
Estar 10 meses rodeado de un grupo de compañeros, de diferentes profesiones, formaciones, unido a la implicación de los profesores hace que puedas mirar a tu interior y veas que todo es posible con dedicación y trabajo. En la empresa que trabajo tenemos el reto diario de mejorar continuamente, cualquier pequeño cambio es una mejora, y es lo que nos hace ser competitivos en este Mundo tan cambiante. A día de hoy sigo manteniendo contactos con mis compañeros de MBA y con ENAE, fue un buen año.
Álvaro cursó el Global Executive MBA en un momento en el que su carrera pedía un nuevo impulso: lleva ocho años dedicado al sector inmobiliario y, tras montar su propia inmobiliaria, entendió que no había mejor complemento para ese salto que un MBA.
Josué Ortiz cursó el Global Executive MBA desde Costa Rica, en modalidad semipresencial. Sus primeras inquietudes tenían que ver precisamente con la distancia: conectarse en un horario distinto al que está acostumbrado y encajar las clases de España con su jornada laboral.