GREXIT ¿Salida de Grecia del Euro?

Enviado por programador, el 02/03/2015 - 01:00
GREXIT ¿Salida de Grecia del Euro?

 

por Enrique Egea, Director Executive MBA, Director General de ENAE Business School y Director Gerente  Fundación Universidad Empresa de la Región de Murcia 

 

Nuevamente vuelvo a escribir sobre Grecia y según la mayor parte de los comentarios que se hacen sobre el nuevo gobierno griego éste está manifestando y adoptando políticas contrarias a las que están practicando muchos países la Unión Europea. Hay que tener en cuenta que muchas de estas políticas parten de lo dispuesto en los tratados aprobados en la Unión Europea y son de obligado cumplimiento. Si estas diferencias entre la Unión Europea y el nuevo gobierno griego no se reconducen adecuadamente pueden dar lugar que Grecia antes o después y bien directa o indirectamente abandone el euro y con ello la Unión Europea.

 

 

El actual gobierno griego se ha presentado y ganado las elecciones con un programa económico contrario a las recomendaciones que le ha hecho la “troika” a Grecia. La “troika” (está integrada por representantes del Banco Central Europeo, Comisión Europea y Fondo Monetario Internacional). El actual gobierno casi en su totalidad del partido Syriza que representa la izquierda radical y con quien se hermana PODEMOS, considera que su país está en una difícil situación económica, lo cual es cierto, y que la culpa de ello la tiene la “troika” por haberle recomendado una política de austeridad. Syriza está aliada en el gobierno con Anel (extrema derecha). Tsipras actual Presidente griego responsabiliza de los graves problemas económicos que atraviesa Grecia a los principios de la política fiscal que pretende seguir la Unión Europea y a los controles sobre diversas medidas económicas que adoptan los países integrantes procedentes del Tratado de estabilidad, coordinación y gobernanza (2012).  El nuevo gobierno de Grecia cree que hay que adoptar una política basada en el aumento del gasto público como principal medio impulsor del crecimiento de la economía. Sus primeros gestos en cuanto llega al gobierno es anunciar una subida del salario mínimo, un bono navideño a los pensionistas, la suspensión de las privatizaciones de algunas empresas públicas que estaban en proceso y la reincorporación de algo más de 10.000 funcionarios que habían sido despedidos de la función pública. Toda esta política de aumento del  gasto público se plantea con una deuda que alcanza el 185% del PIB, y supone unos 312.000 millones de euros y con una prima de riesgo del orden del 1.000%, puesto que la calificación de los bonos griegos es de bono basura. Por otra parte ha salido mucho capital de Grecia y los bancos están en una difícil situación a no ser que el Banco Central Europeo por motivos de emergencia les inyecte unos 60.000 millones de euros.

 

 

La política auspiciada por Alemania y aprobada por la Unión Europea con respecto a los países que han sido rescatados (Irlanda, Portugal y Grecia- dos veces-) y para los que están en el sur de Europa como España e Italia que poseen un elevado déficit y deuda pública es bien diferente. Ésta política europea recomienda para los países que tienen elevados déficit y deuda pública la consolidación fiscal, lo que supone reducir el déficit para acercarlo como mínimo al 3% del PIB y reducir el volumen de deuda pública para hacerlo sostenible y conducirlo al nivel del 60% del PIB. Considera que hay que obtener superávit primario para reducir el volumen de deuda pública. A esta política fiscal de consolidación fiscal debe acompañar un conjunto de reformas que influyan de forma notable en los sectores productivos incrementando la productividad y competitividad de las empresas. Esta política se denomina por algunos economistas una política de austeridad, que algunos llaman “austericidio” la que critican ampliamente.

 

 

Por lo tanto el proceso de negociación para llegar a una fórmula que pueda satisfacer a ambas partes se presenta muy complicado, porque se parte de posiciones muy diferentes. El nuevo gobierno griego empieza muy beligerante las reuniones, y dice que no reconoce a la “troika”, que se le debe practicar una quita a la deuda existente y que el resto hay que reestructurarla ampliando los plazos de devolución y bajar los tipos de interés, hecho que se llevo a cabo con el segundo rescate. Que no reconoce los acuerdos adoptados con anterioridad por Grecia a través del anterior gobierno y que no tiene compromisos derivados de los mismos.  Y además señalan que la política fiscal y financiera adoptada por la Unión Europea es equivocada y que la tiene que cambiar. Realmente que el gobierno de un país que presenta una difícil situación económica puesto que está viviendo con ayuda asistida de la Unión Europea se presente con dichas pretensiones puede parecer un poco fuera de tono y absurdo a los negociadores europeos. Cuando menos es bastante temerario, a no ser que hayan decidido abandonar el euro y la Unión Europea.

 

 

Creo que los responsables de la situación económica y social por la que pasa Grecia no son los ciudadanos españoles, ni los italianos, franceses, holandeses, irlandeses, portugueses, finlandeses o alemanes o ciudadanos de otros países de la Unión Europea. Ellos deben de pensar con rigor como corregir los defectos en el funcionamiento de su economía que le han llevado a esta situación y porque no se ha producido en otros países que han sido rescatados. Deben pensar que cuando un país forma parte  de la Unión Europea (que puede considerarse como un “club”) cualquier integrante de ella debe cumplir con las normas que se han aprobado y no pensar que Grecia las puede incumplir cuando le parezca oportuno.

 

 

Enrique Egea Ibáñez

Director ENAE Business School

18, febrero, 2015