Como afrontar con éxito la sucesión en la empresa familiar

Enviado por ENAE, el 15/03/2021 - 09:39

Artículo basado en el webinar celebrado en ENAE Business School sobre la sucesión en la empresa familiar. 

¿Existen recetas de éxito en la sucesión en la empresa familiar?

La casuística es tan amplia como número de empresas familiares, que en el caso de la Región de Murcia supone el 94% del tejido empresarial. Precisamente este tipo de compañías son las que menos persianas han echado en la actual crisis.

“No hemos cerrado por cuestiones económicas, si no porque es el sustento de nuestras familias y hemos de subsistir”. Así de rotundo se mostró José Ángel Díaz, gerente de Hogar Hotel Díaz (José Díaz) y presidente de la Asociación Comarcal de Comerciantes de Cartagena, uno de los dos participantes de la webinar organizada por ENAE Business School, ENAE Alumni y Amefmur, Asociación Murciana de Empresa Familiar.

El segundo invitado a la conferencia presentada por José María Tortosa, presidente de Amefmur, fue Andrés Aráez, gerente de Aráez Alguazas (Cash Arama) y socio de patatas Pijo y Rubio, además de otras empresas.

Durante la charla moderada por Francisco Provencio, presidente de ENAE Alumni, ambos participantes coincidieron en que las empresas familiares son órganos vivos, acostumbrados a cambiar permanente para adaptarse a las distintas circunstancias, para las que reclaman mayor atención por parte de las administraciones ante el alto volumen de empleo que generan.

En un repaso general de la situación de la empresa familiar, Díaz y Aráez coincidieron en que los dos sectores más perjudicados por la actual situación son la hostelería y el comercio, y especialmente José Díaz se mostró contrario a las duras restricciones que se han impuesto al primero de ellos. “Si la hostelería hubiese sido el principal causante de las sucesivas olas de la pandemia, sus trabajadores hubiesen sido los más contagiados durante los meses en que se les permitió abrir sus negocios. Hubiesen caído como moscas”, subrayó. Cree también que las medidas que se han tomado con la hostelería deberían haberse meditado con más detenimiento, pues el resultado ha sido de graves consecuencias para el sector.

Trabajador hostelería

No obstante, los dos empresarios se mostraron optimistas sobre una relativa pronta recuperación de este sector, algo que no ocurrirá con el pequeño comercio. Y apuntaron en que éste debe renovar stock y hacer inversiones para poder adaptarse a la futura situación de postpandemia.

En sus intervenciones analizaron el estado del comercio tradicional ante el constante avance del comercio electrónico. Valoraron que las ventas online han llegado para quedarse, pero demandan una regularización, “por necesidad social”. El pequeño comercio más tradicional no puede competir con grandes plataformas ni con los portales creados para las ventas entre particulares, y citaron como ejemplos Wallapop y Vinted. Consideran que mientras el comercio paga impuestos, las ventas entre particulares están desreguladas y también deberían tributar, pues hay transacción económica.

Andrés Aráez fue crítico con la actual inestabilidad política y sus consecuencias para la economía regional y demandó “políticos más profesionales que miren más hacia el empresariado”. Recordó que Murcia, a pesar de la crisis del coronavirus, mantiene el ritmo en la creación de empresas, lo que demuestra que sus empresarios son coherentes y valientes.

¿Qué es primero, el negocio o la familia?

La pregunta la lanzó a la mesa el moderador, Francisco Provencio. La respuesta no es fácil ni siempre concluyente, pues es difícil separar ambas cuestiones en este tipo de empresas. “Muchas comidas familiares se convierten en consejos de administración, pues allí resolvemos muchos problemas”, bromeó José Díaz. Aráez coincide en ello y añade que en principio se dedica más tiempo a la empresa y que finalmente el resultado es una “familia empresaria”.

Los protocolos en la empresa familiar también se han convertido en elementos indispensables para la buena marcha de estos negocios. Son herramientas necesarias que, en la mayoría de los casos, han sido elaboradas con ayuda profesional externa y que sirven para establecer “unas reglas de juego” que evitan enfrentamientos. Las dos empresas representadas en la conferencia virtual cuentan con este tipo de protocolos.

Díaz y Aráez destacaron los dos principales valores que suelen imperar en la empresa familiar: la educación y el respeto, y otros muchos que se van imponiendo “cuando vas haciendo camino”.

Los ponentes defendieron también el asociacionismo empresarial como fórmula para aprender de otros empresarios, además de generar alianzas y dar fuerza al colectivo ante las administraciones públicas.

En asociaciones como Amefmur, las pequeñas empresas aprenden de las experiencias de las más grandes, y estas actúan de guía de las primeras por lo que la simbiosis es perfecta.