La Ley de Cambio Climático, así es y así nos afecta

Enviado por ENAE, el 29/04/2021 - 04:42

 

¿Que implica le Ley del Cambio Climático?

 

Las acciones del Congreso con la Ley del Cambio Climático

La aprobación el pasado 8 de abril del Proyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética marcará un antes y un después en la historia de España. Su aceptación se produjo en la Comisión de Transición Ecológica del Congreso de los Diputados, por lo que su visto bueno definitivo aún está pendiente del Senado y de nuevo al Pleno del Congreso. En cualquier caso no se prevén grandes cambios y su entrada en vigor será una realidad en los próximos meses.

El voto a favor de PSOE, Podemos y del resto de los partidos que apoyaron la investidura de Pedro Sánchez, así como la abstención del PP, han permitido marcar las pautas a seguir para cumplir con el objetivo de alcanzar la plena descarbonización de la economía antes del año 2050 con un sistema eléctrico 100% renovable.

Se trata de un texto legislativo ambicioso que plantea cómo debe prepararse el país ante las consecuencias del cambio climático y cómo prevenir sus causas. En palabras de la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, la Ley aporta “herramientas de adaptación, anticipación y resiliencia”. "Es prioritario asegurarnos de que todos los recursos públicos y privados son destinados al aprovechamiento de las oportunidades y a la disminución de los costes asociados a los efectos climáticos con los que ya, desgraciadamente, convivimos", añade.

Objetivos de la Ley del Cambio Climático

Este proyecto de ley prevé la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, energías renovables y eficiencia energética y establece varios objetivos mínimos nacionales para el año 2030, como son la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero en, al menos, un 23% respecto del año 1990; alcanzar una penetración de energías de origen renovable en el consumo de energía final de, como mínimo, un 42%; lograr una sistema eléctrico con, por lo menos, un 74% de generación a partir de energías de origen renovable, y mejorar la eficiencia energética disminuyendo el consumo de energía primaria en, al menos, un 39,5%.

De igual modo, antes de 2050 y en todo caso “en el más corto plazo posible”, España deberá alcanzar la neutralidad climática y el sistema eléctrico deberá estar basado exclusivamente en fuentes de generación de origen renovable.

La norma establece que el Gobierno de España podrá revisar al alza los objetivos establecidos para adaptarlos a la evolución de los avances tecnológicos y cumplir con el Acuerdo de París y la normativa de la Unión Europea.

El Acuerdo de París, que entró en vigor en noviembre de 2016, establecía que la temperatura media del planeta no debía aumentar más de un 1,5 grados, para lo que era preciso reducir las emisiones de gases de efecto invernadero –especialmente de dióxido de carbono (CO2)-.

La ley aprobada en España marca la obligación de fijar instrumentos que planifiquen la transición energética. Es decir, que antes del año 2050 deberá eliminarse tanto el uso de carbón como derivados del petróleo para la producción de energía. Además de crear sumideros que absorban estos gases de la atmósfera. O, lo que es lo mismo, replantaciones arbóreas y lograr un 100% de agricultura sostenible.